Lo que más me gustó de esta parte de el texto, fue el epitafio de "el retrato de Dirian Gray" de Anna Akhmatova,
"Cuando un hombre muere,
su retrato cambia.
Sus ojos miran de forma distinta,
sus labios sonríen de otra manera.
Me di cuenta de esto
a la vuelta del funeral de un poeta.
Desde entonces lo he comprobado múltiples veces
y siempre se confirma."
Yo no lo interpreté como algo físico, fue mas que nada algo muy sentimental, psicológico, que ya no hay muestra de lo físico, la cara, su cuerpo, sus expresiones, etc, sino ya queda el ser, algo que no se necesita ver, sino sentir, se rompe la máscara de mil "personajes" que hemos creado durante toda nuestra vida y terminamos pensando que son parte de nosotros. Uno muere y nace todos los días, uno siempre tiene su momento en el día donde se desnuda su ser, se deja de lado todo tipo de juicio y uno se puede ver a si mismo y tiene la oportunidad de abrirse y poder darse cuenta de que se puede nacer de las cenizas y volver a crecer como una mejor persona.
Aunque fue un párrafo, me marcó mucho ese poema.
Me llamó mucho la atención que se hablara de Freud, por lo menos a mí no me gusta la forma de como platea su psicoanalismo, de que todo gira entorno a el género masculino, el enamoramiento de sí mismo.
Yo creo que no hubo mayor información de relevancia en esta parte, muchas cosas ayudaban a reforzar más la primera parte del texto.
Al respecto del arte banal, como hemos discutido semanas pasadas, de que si uno se va al extremo de expresar las obras por ejemplo, acerca de algún "amor no correspondido", se sobreexpone y aparte, nadie terminará entendiendo la obra si no está descrita para leerla antes y contextualizarse con el tema en cuestión.
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